La Puebla de los Infantes.
Un curso con gente entrañable, en la montaña, rodeados de olivos.
Mucho interés y dedicación, y también mucho humor y alegría, no en vano estamos en la sierra de Sevilla.
Para acabar sentados, después de un fin de semana bien intenso, en una buena mesa, disfrutando de la compañía, ¡lo que se merecía el curso!